Bizcocho de boniato (Por Gema Muñiz y Carlos Romero)

Esta receta, que Carlos sacó de esta web, es de un bizcocho de boniato (también se puede usar batata que endulza más, para los más golosos) que queda con la textura típica de la más conocida tarta de zanahoria: un poco húmeda lo cual la hace muy jugosa y esponjosa. Que no se asusten los detractores de estos tubérculos que lo que aporta es casi todo en textura prácticamente nada en sabor.

La elaboración de este bizcocho fue totalmente un trabajo en equipo. La idea fue de Carlos que además fue a la compra y asó los boniatos, su hermano Ignacio y Gema prepararon la masa y Miguel tuvo una aparición estelar pero decisiva en el último momento para darse cuenta de que el peso estaba el libras en lugar de en gramos justo a tiempo para solucionar el malentendido. Mi papel fue únicamente aparecer con un molde cuando estaba todo preparado, engrasarlo, verter la masa y meterlo en el horno, así que no me puedo atribuir ningún mérito del riquísimo resultado final. ¡Probadlo y me contáis si sobra algo!

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  1. Primero se asa o hierve un boniato grande hasta que esté tierno. Se pela y se tritura en la batidora hasta que quede un puré.
  2. Se precalienta el horno a 170º mientras se prepara el resto de la masa.
  3. Se pone en un bol 260 g de harina, 10 g de levadura, 1 cucharada de canela y 1 cucharadita de sal.
  4. Por separado se mezclan y se baten 120 g de mantequilla en pomada y 140 g de azúcar moreno hasta que blanquee un poco la mezcla.
  5. En ese mismo recipiente se empiezan a incorporar de uno en uno el resto de los ingredientes, mezclando bien cada vez, en el siguiente orden: 40 g de miel, 1 yogurt de limón, 4 huevos (también de uno en uno), 180 g del puré de boniato y finalmente el contenido del otro bol con la harina en 3 tandas.
  6. Se engrasa un molde de tamaño medio y se vierte la masa.
  7. Se hornea a 170º unos 45 minutos. El tiempo dependerá del horno, así que a partir de los 30 minutos conviene que le vayas echando un ojo de vez en cuando comprobando si está hecho pinchándo el bizcocho con un cuchillo o aguja.
  8. Se deja enfriar al menos media hora antes de desmoldar y comer.
Riquísimo, original, súper tierno y jugoso. ¡Animaros a probarlo!

Filetes de ternera a la milanesa gratinados (Por Sebas)

Hablando el otro día Sebas nos contaba que esta receta le encanta. Fácil, rápida y deliciosa. Es el típico plato con el que no fallas que gusta a niños y mayores.

La milanesa es como se llama típicamente a un filete empanado de ternera frito, aunque también puede hacerse al horno. El termino se ha extendido a cualquier filete de carne que se cocine así. Según Wikipedia, su nombre proviene de la ciudad italiana de Milán y desde fines de siglo XIX (debido a la gran inmigración italiana que llegó a la Cuenca del Plata) es una comida típica de la cocina argentina, boliviana, chilena, paraguaya, mexicana y uruguaya. Normalmente se suele tomar acompañada de una guarnición (ensalada, puré o patatas fritas) o bien en sandwich.

Sebas prepara una milanesa de ternera que cocina al horno para que esté menos grasienta y a la que le da el toque especial del gratinado que hace que esté riquísima.

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Fotografía amablemente aportada por Pedro.
  1. Se precalienta el horno a 180ºC.
  2. Se baten bien unos huevos en un plato hondo y se sazona al gusto con ajo, perejil y un pelín de sal. Se prepara otro plato llano con pan rallado.
  3. Se empanan unos filetes de ternera pasándolos por huevo y pan rallado dos veces (huevo-pan-huevo-pan) para que la corteza del empanado quede más gruesa y crujiente.
  4. Se unta una bandeja de horno con aceite de oliva y sobre ella se reparten los filetes empanados sin amontonarlos.
  5. Se esparce sobre los filetes un poco de tomate frito, se cubren con mozarella, se reparten unos taquitos de bacon por toda la superficie y se espolvorea con un poco de orégano.
  6. Se gratina en el horno hasta que se derrita el queso y se dore, que suele ser el tiempo necesario para que la carne se haga (depende también del grosor del filete y de cómo os guste el punto de la carne). Se sirven inmediatamente.
¡No dejéis de probarlo!

Crema oriental del calabaza y manzana (Por Lucía)

Este plato está inspirado en esta receta. Yo como no tengo buen horno lo hice en la olla y cambié algunos ingredientes. El resultado es una reconfortante crema de verduras con aromas exóticos para añadir al repertorio diario. ¡Espero que os guste!

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  1. Se pelan, limpian y trocean no demasiado fino 1 puerro y 1 cebolla. Se rehogan en una olla con un poco de aceite. Cuando empiezan a pocharse se añaden dos dientes de ajo pelados enteros.
  2. Cuando estén ya bastante tiernos el puerro y la cebolla se añade 1 kg y 1/4 de calabaza pelada, limpia de pepitas y cortada en tacos de un par de cm de grosor. A continuación se incorpora también 1 manzana reineta pelada y cortada en trozos de tamaño similar al de la calabaza.
  3. Se rehoga moviendo bien con bastante frecuencia para que la calabaza no se pegue al fondo.
  4. Una vez empiece a soltar el agua la calabaza y comience a estar más tierna y dorada, se añade 1/2 lata de leche de coco que se puede acompañar con un poco de leche ideal y/o leche normal y/o un yogur natural. El caso es darle un toque lácteo interesante al guiso de la calabaza.
  5. Se especia con cúrcuma, comino, pimienta (todas molidas) y jengibre rallado. Admite cualquier otra combinación de especias que os guste, pero con la leche de coco queda bien algo de tipo hindú. Aprovechamos también para incorporar la sal. Se mueve bien para que queden bien incorporadas las especias.
  6. Se deja que se sigan haciendo las verduras. Si cuando se reduzca la leche aún les queda para estar tiernas, se añade un poco de caldo o agua caliente poco a poco hasta que estén en el punto justo para hacerlas puré.
  7. Se tritura todo bien en la batidora y ya está listo para comer.