Ensaladilla de gambas (Por Lola Linero)

Esta ensaladilla es la que se ha hecho siempre en casa de Emilio. Nada tiene que ver con la que tomamos más al norte con guisantes, zanahoria, pimientos de piquillo, etc. Esta es una receta con ingredientes mucho más marineros y típica de la época de cuaresma por ser un plato sin carne. A mí me encanta, más que la otra versión incluso. ¡Probadla y me contáis!

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  1. Se ponen a cocer 6 huevos hasta que estén duros.
  2. Se cuece 1/2 kg. de gambas en una cazuela. Cuando están, se cuela y se reserva el caldo y se pelan las gambas.
  3. En el agua de haber cocido las gambas, se ponen a cocer 2 kg. de patatas peladas y troceadas con un poco de sal.
  4. Mientras tanto se trocean los huevos duros, 1 lata de aceitunas verdes y las gambas y se pone todo en una fuente grande en la que se luego haya espacio suficiente para mezclar todo. Se pueden reservar los extremos de algún huevo y algunas gambas y aceitunas enteras para decorar al final.
  5. Cuando estén tiernas, se cuelan las patatas y se incorporan aún calientes a la fuente para que sea más fácil mezclarlo todo. Se añaden un chorreón de aceite de oliva y 4 latas de atún escurrido y desmigado. Se remueve todo con un tenedor con el que se van machacando un poco también las patatas. Se deja templar la mezcla.
  6. Se prepara la mayonesa con huevo y aceite de girasol (para que quede suave de sabor) y se aclara con un poco de agua para que luego sea más fácil de integrar. Cuando esté más fría la patata se añade a la fuente casi toda la mayonesa y se mezcla bien.
  7. Se vierte la ensaladilla en la fuente en la que la vayamos a presentar, se echa el resto de la mayonesa por encima y se reparte bien y se adorna con el huevo, gambas y aceitunas reservados.
  8. Se deja enfriar del todo sin meter en la nevera, que sino empeora el sabor con tanto frío, y se come a temperatura ambiente.

Torrijas de manzanilla (Por Carlos Romero)

Torrijas se toman en esta época por casi toda España, pero cada maestrillo tiene su librillo. En casa de Carlos, su madre las hace con vino manzanilla. Así son las que se toman en Sevilla en esta época de cuaresma y Semana Santa. Una merienda típica de estos días, un buen reconstituyente para los que vayan a aguantar en pie toda La Madrugá.

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  1. Se van mojando rebanadas de pan en vino manzanilla y se van colocando de canto en un recipiente.
  2. Se bate un huevo en un plato hondo y se prepara una sartén a fuego fuerte con aceite de girasol.
  3. Cuando el aceite está caliente, se van mojando las rebanadas de pan en el huevo y se van friendo. Cuando se doran se sacan a una fuente con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
  4. Se calienta la miel en un cazo junto con una cucharada o dos de agua para que se diluya un poco. Cuando hierve la mezcla, se sumergen las torrijas durante un minuto para que empapen y después se van sacando a un recipiente.
  5. Si nos se van a consumir inmediatamente, se guardan con un poco del almíbar sobrante para que no se resequen.

Potaje de sepia y garbanzos (Por Lola Linero)

Justo estaba preparando para publicar esta receta tan rica de Lola que tenía desde hacía tiempo en el tintero cuando veo que Mikel Iturriaga, El Comidista, acaba de sacar en su blog esta otra. La suya es otra versión más sencilla y rápida del mismo tipo de receta que os traigo hoy, que os puede hacer buen avío para un día en el que andéis cortos de tiempo o sin muchas ganas de meteros en la cocina. No quiero menospreciar con esto el plato de Mikel, pero si tenéis un poco más de tiempo, el punto extra que dan las acelgas o judías a este plato junto con el aliño de ajitos, almendras y pan frito no tiene desperdicio.

Hasta que lo probé por primera vez en Málaga, nunca había probado un potaje con sepia, siempre con bacalao siguiendo la receta de mi familia. Le da, para mi gusto, un sabor buenísimo al guiso, y la sustitución de las típicas acelgas o espinacas por judías verdes también fueron una novedad muy interesante. Un plato de cuchara ríquisimo y perfecto para los fríos invernales. ¡Probadlo que os encantará!

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¡Manos a la obra!
  1. El día anterior se ponen 500 g de garbanzos en remojo.
  2. Se sofríe una sepia cortada en aceite en la olla rápida. Se saca y se reserva.
  3. En ese mismo aceite se echan 1 pimiento rojo, 2-3 tomates pera y 1 cebolla picado todo. Se sofríe. Cuando está tierno se vuelca en un vaso de batidora y se tritura bien.
  4. Mientras se hace el sofrito, se escalda durante unos minutos un manojo de acelgas lavadas y cortadas para que pierdan el amargor. Si son judías verdes no hace falta este paso, pero si habrá que lavarlas y cortarlas para más adelante.
  5. Se vuelve a echar en la olla junto con unos vasos de caldo de verduras (o agua en su defecto) caliente, los garbanzos, 3 hojas de laurel, pimienta negra molida y un poco de colorante de azafrán. Se cierra la olla y se deja unos 30 minutos (esto dependerá de la olla).
  6. Después de este tiempo, se abre de nuevo la olla y se añaden las acelgas o judías y la sepia. Se vuelve a cerrar la olla y se deja otros 10 minutos.
  7. Mientras que cuece todo en la olla se fríen en una sartén pequeña unos 2-3 dientes de ajo, un puñado de almendras y unos trozos de pan.
  8. Cuando estén los ingredientes dorados, se vierten en un vaso de batidora y se trituran bien.
  9. Al finalizar los 10 minutos de cocción, se abre de nuevo la olla y se añade la mezcla de ajos, almendras y pan triturados. Se mezcla bien para que se incorporen los sabores y se espese un poco el caldo.
  10. Se prueba el punto de las legumbres y si fuera necesario se deja un rato más al fuego con la tapa abierta hasta que estén tiernos los garbanzos.