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Tortitas de patata alemanas (Por Lucía)

Los amigos de mi primo Fran decidieron montarle un fiestón gastronómico sorpresa por su 30 cumpleaños. La verdad es que estuvo muy divertido con puestos de comida típica de países muy currados todos. A la familia nos tocó comida germana. Estaba claro: salchichada y cervezas para todos. Yo quise contribuir con algo un poco diferente pero que también se pudiera comer fácil con las manos y buscando recetas alemanas encontré esta. Como en mis viajes a Alemania nunca había visto nada parecido me quedé con la duda de si era una receta típica alemana, ¡pero desde luego no quedaron ni las migas!

Haz click aquí para ver la lista completa de ingredientes.

  1. Se prepara un puré de patata de sobre que quede bastante espeso (también se puede preparar cociendo unas 4 ó 5 patatas en plan más pro).
  2. Mientras tanto se pica cebolla dulce o cebolleta (cebolla también puede valer, pero le dará un sabor más fuerte) en tiras finas y se pone a pochar en una sartén.
  3. Se incorpora al puré un huevo batido, un par de cucharadas de harina y una pizca de sal. Se mezcla bien.
  4. Se añade la cebolla una vez ya está tierna y se mueve hasta que esté incorporada a la mezcla.
  5. En una sartén antiadherente a fuego fuerte, pincelada con un poco de aceite de oliva o mantequilla, se van colocando porciones de la masa y se aplastan con una espátula (las de plástico o silicona se pegan menos) para hacer las tortitas más finas.
  6. Al cabo de dos o tres minutos se les da la vuelta y se vuelven a aplastar ligeramente (por ese lado ya no estarán tan pegajosas y será más sencillo).
  7. Se sacan y se sirven solas en su versión salada, acompañadas de compota de manzana o espolvoreadas con azúcar glasé.

Guten appetit!

Canelones "a la Insausti" (Por Nacho)

Cuando se acercan las fechas de los cumples de Isaac y Adrián o cualquier reunión de primos que lo merezca, Nacho saca su arma infalible: los canelones. A todos nos encantan y siempre han hecho magia para llenar los estómagos de adolescentes hambrientos. En nuestra familia no se rellenan los canelones con carne picada como acostumbra la receta más tradicional, sino de bonito o atún. A continuación, con todos ustedes, la receta del maestro canelonero de la familia.

Haz click aquí para ver la lista completa de ingredientes necesarios para dar de comer a una horda de sobrinos hambrientos.

  1. Se prepara el relleno a base de 500 g de bonito en escabeche, pimientos rojos de piquillo al gusto y tomate frito Hida (una cantidad suficiente para que se impregnen bien el bonito y los pimientos) en una sartén.
  2. Mientras tanto se prepara una cacerola grande con abundante agua, un chorro de aceite de oliva, un par de hojas de laurel y un poco de sal gorda. En ella se cuece la pasta de los canelones (unos 40, nunca precocinados) durante 10 minutos hasta que esté al dente. 
  3. Se montan los canelones. Para ello se rellenan, se enrollan y se colocan en la fuente. Deben prepararse antes de hacer la bechamel para que no de tiempo a que esta se espese, sino que se vierta por encima recién hecha.  
  4. Para preparar la bechamel, en una cacerola o sartén se añade aceite de oliva más o menos hasta que cubra el fondo. Una vez esté caliente el aceite se echan 3 o 4 cucharadas de harina. 
  5. Cuando la harina se haya tostado se añade un litro de leche de golpe. Si han quedado grumos se puede pasar por la batidora para deshacerse de ellos. 
  6. Cuando la bechamel haya espesado se incorpora poco a poco otro litro de leche hasta conseguir una textura apropiada (ni muy líquida, ni muy espesa). Se sazona con un cuarto de bote de nuez moscada en polvo y sal al gusto.
  7. A continuación se vierte la bechamel en la fuente por encima de los canelones. Una vez temple un poco la bechamel, se añade un poco de mantequilla por encima y se mete a gratinar al horno. El grado de tostado será a gusto de consumidor.

¡A disfrutarlos en familia!

Karjalanpiirakat (Por Heini)

Según Wikipedia y lo que he podido ver en mi estancia en Helsinki, en los países nórdicos el riisipuuro (como se llama en finés), una especie de gachas a base de arroz que hacen ellos, se toma habitualmente como cena e incluso desayuno. Se trata de una especie de arroz con leche muy denso y que aunque también lo toman con azúcar y canela, no tiene por qué ser dulce en todas sus variantes.

A parte de como guarnición o plato también se toma en "pastelillos" sobre una oblea de harina de centeno. Es muy normal encontrarlos en supermercados y panaderías en sus diferentes variantes: la más típica con el pudin de arroz pero también en las variantes con puré de patata y con zanahoria como las que podéis ver en la siguiente foto.


Mis compis de piso organizaron un día un "menú degustación" de comida típica finlandesa y Heini nos enseñó como hacer estos pasteles salados que, aunque extraño para los que estamos acostumbrados a tomar el arroz con leche dulce y a modo de postre, resultaron estar muy ricos. Desde luego resultaron mucho mejores en su versión casera. ¡Muchas gracias Heini por esta riquísima receta! Kiitos! 

Haz click aquí para ver la lista completa de ingredientes.
  1. Se cuecen 400 ml de arroz blanco en otro tanto de agua a fuego medio. 
  2. Cuando se ha evaporado el agua se añaden 2 litros de leche entera y se deja hervir a fuego lento hasta que el arroz absorbe totalmente la leche. Es un proceso lento en el que el arroz va soltando el almidón y aumentando de volumen y hay que mover constantemente para que no se pegue. 
  3. Durante la cocción se añaden dos cucharaditas de sal y también se puede añadir un brick pequeño de nata líquida para que quede más cremoso.
  4. Para hacer las bases (saldrán unas 40) se utiliza tanto harina de centeno como harina de trigo. Se usarán 320 g de la primera y 210 g de la segunda. Se juntan con 400 g de agua fría, 2 cucharaditas de sal y 2 cucharadas de aceite de oliva y se mezcla hasta formar una masa que se pueda manipular bien. 
  1. Se corta la masa en trozos que se meten en un tupper o se tapan con papel film mientras que no se está trabajando con ellos para que no se resequen. Con la ayuda de un rodillo se deja la masa fina y con una taza grande o un bol (la circunferencia será más o menos como la de una oblea de empanadilla) se corta la masa. Si la masa se pega a la encimera se puede espolvorear con un poco de harina para facilitar la tarea. 
  2. Se colocan las bases sobre una bandeja de horno y se pone encima de cada una una cucharada generosa del arroz con leche que hemos preparado y se pellizcan los bordes de la masa para darle la forma al pastel. 
  1. Se hornean a 275ºC durante unos 10 minutos (tienen que dorarse por arriba).
  2. Aún tibios se sumergen en una mezcla de unos 100 g de leche con 50 g de mantequilla derretida. Se dejan en una rejilla hasta que se sequen para que estén más crujientes.
  1. Estos pasteles se acompañan con una mezcla que se echa por encima al ir a comer. Para repararla se juntan en bol 4 huevos duros triturados (se pueden aplastar con un tenedor), cebollino picado muy fino (mejor fresco) y 50 g de mantequilla derretida. No debe quedar muy líquido, sino como una especie de pasta.
¡Listo! A comer... :)


Salteado de gnocchi con guisantes (Por Lucía)

Hoy os traigo una receta (inspirada en esta otra) que probamos el otro día y nos encantó por lo sabrosa que queda siendo tan simple y lo poco que se tarda en tener la lista. Perfecta para apañar un buen plato sobre la marcha. Sólo hace falta comprar los gnocchi en cualquier súper y el resto son ingredientes que suele haber por casa...

Haz click aquí para ver la lista completa de ingredientes.

  1. Se cuecen en agua 350 g de guisantes congelados durante unos 5 minutos desde que rompa a hervir una vez echados los guisantes.
  2. Se retiran los guisantes de la cazuela conservando el agua de haberlos cocido para cocer los gnocchi. 
  3. Se cuecen 500 g de gnocchi siguiendo las instrucciones del envase o hasta que empiecen a flotar en el agua.
  4. Durante la cocción se va preparando una sartén donde se ponen 3 dientes de ajo fileteados en un chorro generoso de aceite de oliva. 
  5. Una vez dorados los ajos se añaden los guisantes y los gnocchi bien escurridos.
  6. Mientras se saltea se sazona con sal, pimienta y una combinación al gusto del chef de hierbas aromáticas (le va bien el tomillo, el romero, la albahaca o el orégano).
  7. Se integra todo bien y se saltea un rato más hasta que los gnocchi estén doraditos.
Bon appétit!

Pimientos rellenos de arroz (Por la Abuela Bobel)

Este es un plato del recetario de la abuela que todos hemos probado alguna vez. Aunque esta es la manera tradicional en que ella lo hace, el relleno admite variaciones a gusto de los comensales y de la imaginación del chef. Lo mejor de todo: el sabor y la textura de los pimientos asados. ¡Una delicia!
  • Se hace un arroz blanco rehogandolo en aceite junto con unos dientes de ajo y unos trocitos de jamón serrano.
  • Se vacían unos pimientos (verdes o rojos, pero tienen que ser de los grandes) y se lavan.
  • Se salan un poco por dentro y se rellenan con el arroz.
  • Se colocan en una fuente todos los pimientos y se echa un chorro de aceite de oliva por encima y un poco más de sal (sin pasarse).
  • Se asan hasta que estén hechos los pimientos dándoles la vuelta de vez en cuando para que no se quemen por arriba y se hagan por todos lados.

Pasta a la asturiana (Por Lucía)

No es que esta pasta sea típica de Asturias, pero sí lo son sus ingredientes: la sidra y el cabrales. Encontré esta receta buscando algo sencillo y rápido de hacer para una cena temática asturiana entre amigos. Original y sabroso plato apto para todos los públicos.

  • Se cuecen 500 g de pasta hasta que queda un poco más dura que al dente. Se terminará de hacer con la salsa. Se escurre bien.
  • Se ponen 500 ml de nata líquida en un cazo a fuego medio y se añaden 350 g de queso cabrales (o cualquier otro queso azul, si no encontráis esta denominación de origen) desmigado.
  • Cuando el queso se derrite y se integra bien con la nata se añaden 250 ml de sidra natural, 1 cucharada de mantequilla, orégano al gusto, sal y pimienta. 
  • Se deja reducir la salsa un poco y luego se incorpora a la pasta cocida. Se deja reducir del todo la salsa mientras la pasta termina de hacerse.
  • Se sirve inmediatamente. 
Nota: Insisto en lo de servirlo inmediatamente: si pasa mucho tiempo desde que se hace y se come la pasta se puede pasar y la salsa se apelmaza al empezar a enfriarse.

Arroz piamontese (Por Thiago)

Esta es la primera aportación de la nueva adquisición, oficialmente hablando, de la familia. Thiago nos contaba que en Brasil se come mucho arroz. Allí sustituye al pan de la gastronomía española como elemento omnipresente en cualquier comida. Este arroz en concreto normalmente se pone como guarnición para carne (generalmente pollo) porque no es muy ligero y de plato principal quizá es demasiado.

Muchas gracias por este arroz con tan buena pinta, Thiago, y que sepas que esperamos impacientes la receta del pão de queijo ;)

Las cantidades son como para dos personas.
  • Se hacen unos 2 vasos de arroz blanco normal. Una vez hervido, se reserva.
  • Se fríe ¼ de cebolla muy picada con unos champiñones laminados de bote (tantos como se quiera) en una cazuela grande. 
  • Cuando la cebolla este doradita, se incorpora el arroz blanco a la cazuela. 
  • Se mezcla todo para que coja sabor. Se añade nata líquida al gusto (aproximadamente un envase de 250 ml, pero no tiene por qué ser entero) y se mezcla. 
  • Se añade un poco de perejil para darle gusto y finalmente se añade alrededor de medio paquete de mozarella rallada. 

Taboulé: ensalada de cuscús (Por Marta)

No hay reunión familiar en la que falten las riquísimas ensaladas de Marta. Entre ellas nos suele hacer este taboulé de estilo marroquí (el libanés tiene MUCHO mucho verde) y que ya se ha convertido en un plato habitual en las casas del resto de la familia por lo fácil y sabrosa que está. Ahora que llega el buen tiempo es un plato que apetece mucho, puede ser preparado con antelación y se conserva bien durante unos días. ¡Muchas gracias por esas deliciosas ensaladas Marta!

La receta es súper sencilla.
  • Se pican muy finito tomate, pepino, cebolla y unas hojas de hierba buena. Es importante no desechar los jugos de las verduras ya que estos serán los que hidraten el cuscus.
  • Se echa sal y se añade el cuscus (que no hace falta que esté ya cocido).
  • Se remueve bien y se aliña con aceite y zumo de limón.
  • Se vuelve a remover y se tapa con papel film transparente. Se deja en la nevera unas 4 horas.

Consejos de Lucía: yo a veces sustituyo la cebolla por puerro o cebolleta que tienen un sabor más suave. También me justa echarle un puñadito de dátiles troceados (hay quien puede preferir unas pasas) que me parece que le dan un toque muy bueno con su dulzor.

Arroz con pollo al curry (Por Itziar)

Pasa el tiempo y, como ya vamos viendo en las últimas aportaciones, la generación de los nietos vamos animándonos cada vez más a elaborar nuestros propios platos y ampliar el recetario de casa de nuestros padres con nuevas creaciones.

En el caso de Itzi, con grandes y estupendos cambios este año en su vida, lo de irse de casa es el empujoncito que le faltaba para dar ese paso. Estoy segura que poco a poco se irá haciendo con recetas típicas de la ciudad Condal que compartir con todos nosotros. ¡Aprovecha ahora que estamos en época de calçots!

En esta receta hay cantidad como para 4 personas.
  • Por un lado se preparan 3 ó 4 vasos de arroz blanco normal (yo lo hago en la olla exprés, pero eso al gusto).
  • En el fondo de una cazuela grande se pone aceite de oliva hasta cubrir el fondo. 
  • Se pica 1/2 cebolla en trozos muy pequeñitos (a mi personalmente me gusta hecha casi un puré, porque no me gusta encontrarme los trozos). Se pica también 1/2 tomate sin piel y sin pepitas en trozos muy pequeños. 
  • Se fríe la cebolla y el tomate a fuego lento en el aceite. Cuando la cebolla está doradita y el tomate frito, se añaden 2 pechugas de pollo cortadas en tacos grandecitos y se fríe un poco. 
  • Cuando el pollo está bastante hecho, se hecha sal, pimienta negra molida y un chorrito de tomate frito de bote (no mucho porque si no va a saber solo a tomate). 
  • Se añade después 1 brick de 250 ml de nata líquida para cocinar y se mezcla todo. 
  • Se añade curry hasta que tenga el sabor deseado y se rectifica el punto de sal y pimienta si es necesario. 
  •  Se deja cocer lentamente unos 5-10 minutos para que el pollo termine de hacerse. 
  •  Finalmente, se añade el arroz blanco y se sirve todo junto. 
Puede hacerse una versión más ligera usando 1/3 del bote de nata y el resto con leche, y también hay una forma más elaborada pero más sabrosa en la que se puede sustituir la nata por leche de coco.

¡Delicioso!

Salsa bolognesa (Por Michael Ellner)

Hoy comparte con nosotros una receta tradicional un gran chef. Dice Michael que no tiene misterio porque la receta de salsa bolognesa es archiconocida, pero a mí me pareció deliciosa su versión, así que aquí os la dejo para los que no tenéis la vuestra propia. El gran truco según Mike: ¡paciencia! Porque aunque lleve mucho tiempo de fuego lento cual guiso de legumbres, es justo eso lo que hace que el sabor del tomate y el resto de los ingredientes se "empape" en la carne. ¡Muchas gracias por compartirla con nosotros Michael! Esperamos que próximamente nos deleites con alguna receta venezolana de tu acervo familiar que seguro nos encantará también.

Vamos a ponernos a ello. Las cantidades de esta receta son para unas 8 personas.

  • Se sofríen 1 diente de ajo,  1 cebolla y media de las grandes y una rama de apio (muy picados) hasta que la cebolla se poche en aceite de oliva y mantequilla.
  • Sea añade una mezcla de 400 g de carne picada de ternera y 250 de carne picada de cerdo a la sartén y se mezcla. Se cocina a fuego medio-bajo hasta que la carne esté hecha (10-15 minutos).
  • Se agrega 1 taza de vino (tinto o blanco al gusto) y se deja reducir a fuego lento (20 minutos).
  • Mientras tanto se hierve 1 zanahoria grande (pelada) durante 10 minutos y luego se corta en cubos pequeños.
  • Se añade la zanahoria y 800-1000 g (2 latas grandes) de tomate entero en conserva (entero pero sin el caldo de la lata) a la sartén a fuego medio. Se deshace el tomate con la paleta o un tenedor.
  • Se salpimienta y se echa nuez moscada al gusto.
  • Se reduce a fuego medio-bajo durante 2 horas más al menos. Puede parecer mucho tiempo, pero es lo que necesita para reducir lentamente y que la carne picada coja el gusto del tomate.
  • Se agrega de 1/2 a 3/4 de taza de nata líquida ó 1 taza de leche entera a fuego bajo (asegurarse que el fuego está suave porque si no quedan grumos) y se deja hasta reducir (20 minutos).
  • Se sirve con un buen queso parmesano o pecorino (del estilo del parmesano pero un poco más picante).
Buon appetito!


La foto no es espectacular porque me olvidé la cámara, pero el sabor de la salsa sí que lo era... :)

Canelones de espinacas (receta original de Giusepina Filipetti, adaptada por Paula Bernardini)

Esta es una receta de esas que pasan de generación en generación porque siempre que se hacen en casa son un completo éxito. Justo esto es lo que ocurrió cuando Andrea presentó la adaptación de su madre, Paula, de un plato de toda la vida de su abuela a un concurso vegetariano que hicimos entre amigos. ¡Aclamación general! Laborioso, sí, pero de vez en cuando merece la pena darse un capricho como este. Con estas cantidades sale para 8 ó 10 personas así que ya podéis luciros en una cenita en casa... ¡A por ello!
  • Para elaborar el relleno se empieza picando 1 cebolla, 1 pimiento rojo (de lata), jamón serrano crudo picado (este ingrediente se omite, evidentemente, en la versión vegetariana) y, opcionalmente, se añaden también unos champiñones salteados con ajo y perejil. 
  • Por otra parte se hierven 1 kg de espinacas congeladas y se escurren bien.
  • Una vez se hayan templado se mezclan con el resto del relleno y se añaden también 3 huevos, ½ kg de requesón y 1 bolsa de queso rallado grana padano (o se ralla un trozo de este tipo de queso) y se adereza al gusto con nuez moscada, pimienta y sal.

  • La salsa de tomate se prepara en una olla donde se ponen a cocer a fuego lento, cortados en trozos medianos, 2 kg de tomates maduros, 1 pimiento rojo grande (ó 2 pequeños),1 cebolla grande (ó 2 pequeñas),1 diente de ajo,1 zanahoria,60 ml de aceite de oliva, orégano, azúcar, pimienta y sal.
  • Se deja al fuego durante 60-90 minutos. Los ingredientes se tienen que reblandecer y la mezcla tiene que burbujear ligeramente. 
  • Pasado este tiempo, se tritura todo (pero sin pasarse, que quede con textura gruesa) con pasapurés o batidora/thermomix. Es importante que quede espesa. Si después de triturar, la mezcla se queda muy aguada, se vuelve a poner en la olla y se deja hervir hasta que se evapore un poco el agua.
  • Se aprovecha para corregir las cantidades de orégano, azúcar, pimienta y sal.
  • Para preparar la pasta se meten las láminas de canelones en un recipiente con agua caliente para que se vayan hidratando (ojo, hay que tener cuidado de no superponer las láminas, pues podrían pegarse). Una vez hidratadas se sacan del recipiente y se dejan escurrir sobre un paño.
  • Mientras tanto se prepara la fuente donde se van a gratinar los canelones. Para que no se peguen al fondo se ponen pizquitas de mantequilla repartidas por el fondo del recipiente. Se agrega también una capa fina de salsa de tomate.
  • Sobre el mismo paño donde se han escurrido las láminas de canelones se montan los rollitos poniendo un poco de relleno y enrollando la masa.
  • Se van colocando en la fuente y una vez están todos los canelones, se cubren con abundante salsa de tomate y se espolvorea con queso rallado grana padano (opcionalmente se pueden añadir unas chispitas más de mantequilla). En la versión más "contundente" de este plato, también se puede añadir una bechamel no muy espesa por encima de los canelones además del tomate.
  • Se gratinan en el horno a 180º hasta que se dore.
Nota: Debido al tiempo de elaboración que requiere el plato, se recomienda preparar el día anterior tanto el relleno como la salsa de tomate (o, al menos, alguna de las dos cosas) que habrá que conservar en la nevera hasta el momento de montar los canelones.

Paella dominguera (Por Miguel Moreno Ugeda)

Un domingo cualquiera... ¡pero en Berkeley! No hay como cocinar una buena paella para transportarse a nuestra tierra y sentirse de nuevo en casa... :)

Esta receta, con variantes según lo que vaya habiendo en la despensa, es la que hace Miguel los fines de semana que se tercia. Las cantidades son aproximadamente para una paella de dos personas.

  • Se sofríen en la paella dos dientes de ajo picaditos y una cebolla. Se doran a fuego lento.
  • Mientras se lava el arroz (tipo bomba) enjuagándolo varias veces en agua (como unos 200 g por persona para plato único de paella).
  • Se añade un pimiento verde picado y se sazona con sal.
  • A continuación se echan unas judías verdes congeladas y unos garbanzos de bote.
  • Una vez empiecen las verduras a estar tiernas, se añade una pechuga de pollo en taquitos y azafrán o una mezcla de especias para paellas (hay una de la marca Carmencita que queda bien).
  • Se incorpora el arroz y se sofríe un par de minutos.
  • Se añaden un par de tomates rallados y se mezcla todo bien con cuidado.
  • Momento clave: el primer arreón se lo damos con vino blanco (como una taza).
  • Sólo con el vino se deja los primeros diez minutos a fuego fuerte. Pasado ese tiempo se pone el fuego bajo y se va añadiendo poco a poco caldo de pollo o agua en su defecto (que este caliente para no romper la cocción). Es inevitable que se agarre un poco de arroz al fondo: no hay que preocuparse. Se va probando de vez en cuando hasta que el arroz esté en su punto.
  • Una vez hecho, se retira del fuego y se cubre con papel de cocina. Se deja reposar unos minutos.
¡Feliz domingo!

Espaguetti al nero di sepia con gulas (Por Juaco)

  • Se cuecen unos 100 g por persona de espaguettis negros según las recomendaciones del envoltorio, mejor que estén al "dente", en abundante agua con sal.
  • En una sartén se fríen en aceite de oliva virgen unos ajos cortados en láminas hasta que estén dorados y se añaden dos o tres cayenas pequeñas. Depende del gusto de cada uno por el picante se puede añadir más.
  • Se añade 1 paquete de gulas por cada dos comensales y se sofríen durante tres a cuatro minutos.
  • Se escurren los espaguettis y se ponen en una fuente.
  • Antes de que se enfríen o se peguen, se añaden las gulas y el aceite y se remueve para que los espaguettis se mojen con el aceite.
  • Se sirve y buen apetito.



Tortilla a la carbonara (Por Lucía)

Este plato es una bomba. Estupendo para alimentar a adolescentes en pleno crecimiento...

  • Se cuecen en agua con un poco de aceite de oliva y sal, 300 g de spaghetti durante unos 10-12 minutos (o el tiempo que especifique el fabricante). Se escurre y se riega con una cucharada de aceite de oliva (para que no se convierta aquello en una gran masa de pasta, quedando esta más suelta).
  • Se calienta un poco de aceite y se fríe en él 1/2 cebolla picada. Cuando esté transparente se añaden 150 g de bacon troceado y cuando este cambie de color se añaden los spaghetti y se rehogan (una vez en la sartén yo utilizo unas tijeras de cocina para cortarlos un poco y que sea más fácil manipularlos).
  • Se baten 6 huevos en un bol de buen tamaño y luego se añaden al mismo recipiente 4 cucharadas de nata líquida, 50 g de queso rallado, sal y pimienta y se mezcla bien. Se incorpora la pasta al bol y se mezcla.
  • Se calienta una sartén con un poco de aceite y se vierte la mezcla del bol. Se espera a que cuaje por un lado y se le da la vuelta a la tortilla con una tapadera o un plato para que cuaje por el otro. Se sirve.

Me quedó un poco tostadita por fuera pero estaba muy buena :D

Cous-cous del norte de África (Por Mabel)

  • La semola.- En los supermercados venden unas cajas de cous-cous, que está precocinado, suelen tener instrucciones, pero las proporciones que les pongo yo sirven para todas las marcas: para 1/2 kg de semola, 1/2 litro de agua. Se pone a hervir el agua con 5 cucharadas soperas de aceite de oliva y 1 cucharada sopera de sal fina un poco más que rasa. Cuando hierve se echa la semola , se separa del fuego y se mueve hasta conseguir que quede suelta, si está un poco apelmazada se añade un trozo de mantequilla y se mezcla bien.
  • El pollo relleno.- Para el relleno se ponen a cocer 3 huevos en agua durante 10 minutos, se pela y se pica 1 diente de ajo. Se pelan los huevos cocidos y se ponen en un plato donde se aplastan con un tenedor. Se llena una taza de miga de pan y se moja con leche o agua hasta que está blanda. Se pone una sartén en el fuego, con un vaso pequeño de aceite y se dora el ajo. Luego se añaden los huevos duros triturados, la miga de pan escurrida, un huevo más sin cocer, 1 manojo de perejil y 5 clavos (especia) machacados. Se salpimienta y se mezcla todo bien y se le da un hervor. Se retira del fuego, se rellena con ello un pollo entero de 1 kg y se cose con una aguja. Es mejor si se prepara el pollo la víspera, en este caso se guarda en la nevera una vez relleno.
  • El caldo.- Se ponen en una olla grande (yo lo hago en la olla a presión súper rápida), 750 g de carne de buey (morcillo, falda, etc. yo también le puse huesos aunque no están incluidos en la receta original), el pollo relleno preparado anteriormente, 3 nabos pelados y sal. Cuando lleva cociendo media hora en la olla a presión, se saca el pollo y se pone en una fuente (se romperá si se cuece más). En la misma olla se añaden 3 ramitas de apio, un manojo de perejil, una cebolla pelada con 5 clavos (especia) clavados, una col pequeña, 1 ramillete de cilantro (o si no, cilantro en polvo), una cabeza de ajo, 1 hoja de laurel, un pellizco de nuez moscada, 1 cucharadita de canela, se rectifica el punto de sal y se añade un poco de pimienta. Se tapa y se deja cocer por lo menos media hora desde empiece a pitar. Una vez hecho se cuela el caldo, y se separan las verduras de la carne.
  • Los garbanzos.- Se pone en una olla agua fría y se cuecen en ella 250 g de garbanzos (puestos a remojo el día anterior). Una vez que están blandos, se echa sobre ellos agua fría, se añade sal y se vuelven a cocer. Se ponen en una sartén 5 cucharadas de aceite y una cebolla picada. Cuando se dora, se añaden 4 o 5 tomates picados, se deja cocer y se incorporan después 3 calabacines picados. Cuando están blandos se echan los garbanzos, sal, pimienta y 1 cucharadita pequeña de azúcar. Se deja cocer un rato para que los garbanzos tomen sabor.
  • El cordero.- Se pone en una sartén honda aceite y se dora 1 kg de cordero en trozos no muy grandes previamente salados y luego se sacan a un plato. En esa misma sartén se añaden 1 pimiento rojo y otro verde y una cebolla, todo ello picado. Cuando está dorado se añaden 4 dientes de ajo, 3 zanahorias, 1 nabo grande, 3 calabacines y 4 tomates, todo troceado, y se rehogan. Se agrega el cordero, se remueve y se cubre con el caldo que hicimos anteriormente. Se añade entonces una cucharadita de cilantro, genjibre, comino, canela, pimentón, dos clavos y una pizca de pimienta cayena. Se deja cocer hasta que esté tierno.
Yo hago muchas cosas a ojo en cuanto a tiempo e ingredientes. Si no tengo de alguno, pongo otros, que soy un poco chapuzas. Espero que os salga rico.

Cintas con setas a la salsa de Oporto (Por Nacho)

He aquí mi primera receta, para que la disfrutéis todos. He de deciros que la primera vez que probé este plato fue en una casa rural en Segovia lugar que os recomiendo, no solo por la casa en sí, que es preciosa, sino también por los alrededores, que en invierno, están preciosos.

Dicho esto a continuación os expongo la receta, espero os guste.

Receta para 4 personas:
  • Se cuecen 250 g de cintas nido (o espagueti) durante 10-15 minutos aproximadamente (a gusto de cada uno). Se reservan.
  • En una sartén, se fríe en aceite de oliva media cebolla, cortada en trocitos o láminas muy finas.
  • Una vez está hecho el sofrito de la cebolla, se añaden las setas (cuantas más y mejores sean, mejor) y se fríen hasta que queden bien doradas. No olvidar echar sal al gusto.
  • Se añade un vaso pequeño de vino de Oporto y se deja cocer un rato.
  • Cuando hayan tomado consistencia se añaden unos 100 ml de nata líquida (la mitad de un brik pequeño) y se remueve bien. Para que queden sueves hay que tener cuidado de no pasarse con la nata.
  • Una vez terminada la mezcla se echan las citas en una bandeja y se esparce la salsa por encima.
  • Por último añadir un poco de perejil por encima.

Y he aquí el resultado final. ¡¡A comer!!

Plato Baruj (Por Mari)

Preparación para 4 comensales:
  • Se pone en un recipiente ½ kg de carne picada de pollo con el aliño que se quiera (ajo, perejil, pimienta y sal), y se añade pan rallado y leche hasta conseguir una pasta no muy espesa y que todo el pan rallado quede empapado en la leche. Se añade un huevo y se revuelve todo. Se reboza la carne con pan rallado dándole forma de hamburguesas.
  • Se cubre la base de una sartén con dos dedos de aceite limpio y a fuego no muy fuerte, para que el aceite no se queme, se van friendo las hamburguesas despacito. Al darles la vuelta se aplastan con una espumadera para que se hagan bien; deben quedar doraditas pero no quemadas. Cuando están bien fritas, se colocan primero en un plato con un papel de cocina para que empape el aceite, y luego se pasan a la fuente donde se servirán.
  • Se cuela el aceite de freír las hamburguesas, que no debe estar quemado, para quitarle los restos de pan. Se pasa un papel de cocina por la sartén para quitar los restos de pan que queden en ella y se vuelve a incorporar el aceite ya limpio.
  • Se escurre el líquido de 2 latas de champiñón y se echan en la sartén a rehogar (también pueden ser champiñones frescos, en este caso habrá que esperar a que se hagan). Se añade ½ litro de nata líquida sobre los champiñones y se deja la sartén un rato a fuego muy lento para que espese la salsa.
  • Se pueden volcar las hamburguesas en la misma sartén con la nata líquida y dejar que se terminen de calentar y empapar en la nata o bien volcar la nata sobre la fuente de hamburguesas y calentarla a fuego lento hasta servir.
  • Mientras se van haciendo las hamburguesas se pone a cocer en un puchero agua con sal y aceite. Al hervir se incorporan unos 300 g de cualquier tipo de pasta para acompañar a las hamburguesas (buscar algún tipo de pasta con formas y colores chulos para que quede el plato más bonito). Una vez hecha se sirve junto con las hamburguesas.

Este plato les gusta a todos los sobrinos y además llena bastante y es plato único.
El nombre viene de un amigo mío Israelita que se llama Baruj y me lo puso para comer un día en su casa.
Esta receta tiene mucho valor porque he tardado un año en incluirla en el blog de recetas.

Risotto keniata de verduras (Por Lucía)

  • Se lavan y se escurren 4 medidas de arroz (unos 300-400 g).
  • Se pica 1 cebolla y se pocha a fuego lento en aceite de oliva, mejor si es en un recipiente de fondo amplio. Se añade el arroz cuando la cebolla esté a medio hacer.
  • Una vez se dore el arroz, se añaden un par de patatas medianas cortadas en dados de aproximadamente un centímetro.
  • Cuando se empiecen a ablandar las patatas, se incorpora una lata de champiñones laminados (bien escurridos), una lata de pimientos rojos (limpios de semillas y cortados en tiras) y unas ramitas de cilantro.
  • A continuación se necesitará aproximadamente 1 litro de caldo de pollo. Si no tenemos casero, bastará con disolver una pastilla de caldo de pollo en agua.
  • Se incorpora poco a poco el caldo, como en cuartos de litro, dejando que reduzca antes de añadir más. De esta manera el arroz irá soltando el almidón e irá tomando la consistencia del risotto.
  • Al terminar de incorporar todo el caldo, se hace lo mismo con una taza de leche.
  • Se sirve adornado con hojas de cilantro.

NOTA 1: Este plato se puede acompañar con filetes de pescado o pechugas de pollo asadas.

NOTA 2: Depende del tipo de patatas, pueden tardar más o menos en hacerse. Si son patatas muy duras, es conveniente cocerlas un poco aparte antes de añadirlas. En cualquier caso, no está de más hacerlo con un arroz de los que "no se pasan" por si el tiempo de cocción tiene que alargarse para que las verduras se terminen de hacer.

Pasta con picadillo de chorizo y bechamel (Por Lucía)

  • Se pone la pasta a cocer con un poco de aceite y sal.
  • Mientras tanto, se pelan un par de puerros (o una cebolla grande en su defecto) en juliana y se pochan en una sartén con aceite junto con una o dos hojas de laurel, un diente de ajo laminado y una pizca de sal.
  • Se retira la piel de un buen trozo de chorizo. Si es fresco se deshace el chorizo, si no vale con trocear menudo chorizo del que se usa para cocinar. Se incorpora a la sartén y se remueve durante unos minutos.
  • Se pelan dos tomates frescos y se trocean. Se añaden a la sartén junto con una cucharada pequeña de azúcar y se deja haciendo durante 10 minutos más bajando el fuego.
  • Se prepara una bechamel no demasiado espesa (ya sea a mano o con la Thermomix).
  • Se escurre la pasta y se mezcla con el picadillo de chorizo. Se coloca en una fuente para horno y se cubre con la salsa bechamel (se pueden dar unas vueltas con la bechamel si preferís que esté todo mezclado).
  • Se espolvorea con un poco de perejil y queso rallado y se deja gratinar durante unos minutos en el horno.

Lasaña de pollo (Por Mabel)

  • Se sofríen un par de cebollas grandes. Cuando están casi hechas, se añade un kg de pollo en tacos, el zumo de un limón, un poco de pimienta y sal.
  • Por otra parte se hace la bechamel y se hierven las placas de pasta (unas 15).
  • Se pone en la fuente una primera capa de bechamel y después la primera de pasta (6 placas). Luego se extiende todo el relleno y se cortan dos envases de queso de Burgos en láminas que se colocan sobre el relleno.
  • Finalmente se pone la segunda capa de pasta (otras 6 placas) y se cubre con el resto de la bechamel.
Estupendo para alimentar a adolescentes hambrientos.